Amor,
me enamoras,
me enamoraste,
me enamorarás como siempre lo has hecho.
Me envolviste entre tus brazos dandome calor,
y yo me abrazé a tus esperanzas,
acaricié tus sueños, bebí de tus lágrimas.
Sí, afirmé con acento,
enterré mi hacha guerra,
calmé mi rabía hacia la raza humana,
gracias a tu piel llena de dulzura que constantemente hecho en falta.
Apasionadamente me cobijé en tus labios agua,
en los surcos de tus huellas escribí,... ti voglio benne.
Sacié mi sed con tu alma,
pinté un nuevo cielo exento de nubes con tu azul,
alzé un Sol radiante,
quitando obstáculos de nuestro futuro,
abriendo las ventanas a la mágia una vez más.
Rocié el cielo de proyectos, de esperanzas,
abrí una vez más nuestro abanico de posibilidades, gracias a ti,
y hoy, como ayer, quiero ser como siempre he sido,
como siempre seré,
contigo y nada más que contigo hasta el fin de los dias.
Y,...
cuando el apocalípsis venga a llevarse la mentira,
le agradeceré tranquilizar mis tormentos,
porque solo existe un Amor en mis sentimientos,
un Amor prohibido por los Dioses,
pero reconocido por las Sirenas desde tiempos de ancestros.
Bésame amor mio,
hasta que el Sol se ponga,
abrázame amor mio,
hasta hacerme desaparecer entre tus venas,
siendo así la sangre que le da impulso a tus creencias,
para así,
una vez más,
ser uno para siempre.
.

1 comentarios:
88
Publicar un comentario