Hoy es mi cumpleaños. Quizá no sea una forma muy bonita de empezar un texto, o quizá sí, hoy es un día que marca el fin/principio del ciclo de un año. Esta mañana al despertar, no sé por que, pero, tenía muchísimas ganas de llorar, de hecho no pude evitarlo. Aunque, es fácil mirar a otro lado y dejar que tus pensamientos se los lleve cualquier otro momento, para no mirar a los ojos de tu interior y romperte a llorar. A veces, es lo mejor, pensar que no ha pasado nada, y que ese momento de tristeza nunca existió. Pero todo hace mella...
Los años, los días, un sentimiento, un recuerdo, una esperanza, un proyecto, un amor...quizá el tiempo no sea lo único que nos marca el ritmo de forma descarada, quizá hay otras cosas que no miramos a los ojos que marquen todavía más nuestros impulsos. Yo no quiero olvidarme de quién soy ni de lo que siento, pero, hoy siento mi alma llorar, siento mi espíritu sin energía, no desganada...sino agotada.
Hoy me quiero levantar...en tus brazos, en nuestros recuerdos y nunca olvidar lo que siento ni lo que sentimos el uno por el otro. Hoy quiero quererme, quiero quererte como siempre te he querido, incluso más fuerte... que la atracción que sienten el magnetismo de cualquier estrella.
